viernes, 1 de mayo de 2009

La tartamudez y el humor

Se hace y se ha hecho muchas veces humor con la tartamudez ... Desgraciadamente casi siempre se recurre al chiste fácil y a la descalificación ... sintomatología del mal humorista.
El reportaje que transcribiré a continuación procede de un blog de mi autoría que es primo hermano de este que usted está visitando amigo lector.
Le aclaro de antemano que este reportaje pertenece al mundo de la ficción ... Producto de la fantasia es también mi amigo el Caimán ... un personaje pintoresco y provocador ... de modales groseros y muy mal hablado ... que busca empecinadamente salpicar con un poco de picante cualquier tema que se trate ... Aún más si se trata de un tema serio ... como lo es en este caso la tartamudez ... Todo esto en el contexto de un imaginario programa radial.

Mi intención es provocar la risa o la furia ... con la idea de pensar ... de re-pensarnos como tartamudos en un mundo que nos vende patrones estereotipados de casi todas las cosas ... Y en el cuál no es sencillo mostrarse diferente a los demás.
Espero no ofender ... solo invito a reflexionar sobre el humor y la tartamudez o viceversa.


NO SOMOS COCODRILOS presenta:

"EL TARTA"



Caimán: - ¿Y para hoy solo el reportaje al amigo?

Locutor: - Ordenes son ordenes caimancito ... ¿Qué le vamos a hacer?

Caimán: - No me dice demasiado señor locutor ... ¿Ordenes son ordenes? ... y sí ... pájaros son pájaros ... locutores son locutores ... caimanes son caimanes ... y así hasta el infinito ... Dejemos las tautologías señor ... ya bastante aguantar hoy a este personaje ... Io solo quiero que me pagué por haber trabajado en su blog “No somos cocodrilos” ... Estuve trabajando hasta las 5 de la mañana y aún no vi un centavo.

Locutor: - ¿Y que me dice a mí? ... Hace meses que trabajo aquí para él y ni siquiera me invitó ... No estoy ofendido ... estoy desilusionado ... ahora que es famoso se olvida de la voz que lo ha presentado tantas veces.

Ruben: - Buenas tardes

Locutor: - Ahí viene ... mejor disimulemos.

Ruben: - ¿Cómo andan mis amigos? ... ¿Pudo descansar caimancito después de todo el trabajo de ayer a la noche?

Caimán: - Descansar pude ... lo que no pude fue comer ... Estoy esperando mis honorarios amigazo ... ya sabe que acepto cheques al portador.

Ruben: - Ya lo recompensaré caimancito ... tiempo al tiempo.

Caimán: - ¡Zas! ... otro que vino tautológico ... Parece que hoy están faltando metáforas.

Locutor: - ¿Quiere que empecemos señor Ruben?

Ruben: - Adelante señor locutor.

Locutor: - ¿Qué es la tartamudez para usted señor Ruben?

Ruben: - Para mí es la marca indeleble de un temor innombrable ... Al menos así la definí en un relato que escribí hace muchos años ... La tartamudez es una calle que me costó mucho poder cruzar ... Una característica infantil ... un dolor adolescente ... y ahora nuevamente una característica de un muchacho adulto que soy yo.

Caimán: - Parece que hoy se vino para mate y guitarra ... ¡cuánto verso hay en esos labios! ... Le sobran palabras y le falta dinero a este señor ... Lo único que se le traba son los bolsillos.

Locutor: - ¿Cuándo supo que era tartamudo?

Ruben: - La tartamudez no la he tenido desde siempre ... Yo comencé a hablar a los 3 años y según cuentan no tartamudeaba nada de nada ... Esto es común ... la mayoría de los tartamudos comenzamos a hacerlo a partir de los 4 o 5 años ... en mi caso personal fue un tiempo antes de que naciese mi hermana ... Y de allí que viví muchos años pensando en algo psicológico producto del nacimiento de Andrea ... pero ese análisis es errado ... En todo caso el nacimiento de mi hermana produjo celos ... pero no tartamudez ... La tartamudez tiene componentes biológicos ... psicológicos y sociales ... y hay que analizarla y entenderla desde este enfoque interdisciplinario ... Uno no nace tartamudo ... en todo caso ... un tartamudo nace con cierta propensión al tartamudeo ... que se desarrolle o no después ... es un asunto complejo ... pero hay una base genética que opera en el universo biológico ... que puede tratarse e incluso curarse cuando uno es niño ... y no tiene cura – aunque sí paliativos – cuando se llega a la edad adulta.

Locutor: - ¿Sus padres no hicieron nada cuando comprobaron que usted tartamudeaba?

Ruben: - Mis papis eran muy jóvenes ... pero por supuesto que se preocuparon ... Recuerdo también que mi abuelo Tató le decía a mi mamá que me lleve al médico ... Lamentablemente hay – aún hoy día – mucho desconocimiento de esta dolencia ... y los tratamientos que yo seguí cuando niño no eran los indicados ... Fui muchos años a una foníatra ... que hablaba de que mi lengua era muy ancha y ...

Caimán: - Más que ancha parece larga como la mía ... Creo que el señor Ruben se está mandando la parte ... ¡Dios mío estos argentinos! ... Y después me acusa de tener fantasías con número 69 ... por favor.

Ruben: - No Caimán ... no es broma ... por muchos años la medicina buscaba la solución a la tartamudez operando la lengua ... y no es chiste ... Hubo muchos infelices que se operaron a principio del siglo XX ... y por cierto ... no obtuvieron mejoras significativas ... Pero volviendo a mi caso personal ... iba a foniatría y hacia ejercicios de deglución ... Mis padres pensaban que yo mejoraba ... pero la verdad es que no servían para nada ... Es rara la tartamudez ... uno a veces tartamudea más ... otras veces menos ... a veces nada ... Pero lo cierto es que yo no descubrí que era tartamudo ... en todo caso yo descubrí que al hablar había gente que me miraba raro ... Mis padres me decían que hable más despacio ... o que no me ponga nervioso ... Todos saberes del sentido común que no sirven para nada ... y que no tienen nada que ver con la tartamudez en sí ... son simplemente la punta del iceberg ... lo que se ve ... de una temática compleja y desconocida.
Y es en este punto cuando aparece el universo social de la tartamudez ... la condena social a tu modo de hablar ... que es lo que da el puntapié inicial al universo psicológico ... Vos sentís que te cuestionan tu manera de hablar ... y eso a la larga o a la corta trae problemas psicológicos ... porque si de pequeño vos sentís (al menos mínimamente) que te cuestionan tus padres y todo tu entorno ... entonces aparece el miedo a hablar ... y es donde realmente te comenzás a poner nervioso.

Locutor: - Dejemos cuestiones médicas y filosóficas ... hablemos de anécdotas respecto a ese universo social que usted describió muy bien ... ¿lo bromeaban en la escuela? ¿en su casa?

Ruben: - La verdad es que no demasiado ... Mi tartamudez nunca me impidió hablar ... y la verdad es que siempre fui de hablar mucho ... aún de niño ... Pero sí ... claro que hubo alguna que otra broma ... pero lo que más me afectó tanto de niño como de adolescente fueron las caras de ¿A este que le pasa? ... ¿Es tarado? ... ¿No sabe siquiera decir su nombre? ... Esas caras fueron desde siempre mucho peores que las bromas ... Porque a las bromas se les puede contestar con otras bromas ... y yo que siempre he sido muy rápido con el humor tenía cómo devolver la gentileza ... Pero las caras raras y descalificadoras fueron siempre muy difíciles de deglutir ... ¿Qué iba a contestar yo a los 5 años? ¿Qué la tartamudez era un problema bio-psico-social que afectaba al 1% de la población mundial y que producía mucho sufrimiento ... y qué entonces por favor no me miren raro? ... No tenía elementos en ese entonces ... era un niño ... y carecía de conocimiento sobre lo que me pasaba ... y lamentablemente mis padres también.

Caimán: - ¿No lo comparaban con Porky ... el chanchito de la TV?

Ruben: - Claro que sí ... alguna vez me dijeron que hablaba como Porky ... y todos se rieron ... y me sentí un poco mal ... No solo porque Porky era tartamudo y yo también ... sino porque ese chanchito siempre me pareció medio torpe y tonto.

Caimán: - ¿Los tartamudos no son tontos o algo retrasados?

Ruben: - Puede ser ... pero seguro que no tanto como los caimanes que invento yo en mis ratos libres ... que para peor hablan ... y gustan de decir muchas estupideces creyendo que son graciosos.

Caimán: - Me quedó clarísimo ... Creo que no haré más esa pregunta.

Locutor: - ¿Hay cierta fantasía sobre estas cosas ... no es cierto?

Ruben: - Hay quién tiene la fantasía que de que los tartamudos tienen cierta discapacidad mental ... son algo tontos ... y la verdad es que esa afirmación no tiene demostración empírica posible ... Tontos debe haber entre los tartamudos ... pero también los hay entre cualquier subgrupo social que nos pongamos a analizar.

Caimán: - Io no conozco a ningún colombiano tonto.

Ruben: - Yo tampoco ... pero la verdad es que tampoco he visitado Colombia ... así que mi opinión es muy sesgada.

Caimán: - Argentinos lamentablemente para usted ... hay muchos.

Ruben: - Probablemente ... y de seguro la mayoría no deben ser tartamudos.

Locutor: - Veo que a ustedes les gusta tirarse flores.

Caimán: - Un tantico así nomás.

Ruben: - Lo hacemos por deporte ... y por costumbre.

Locutor: - ¿Hay tartamudos famosos?

Caimán: - Uhhhh aquí empieza la guitarreada y el verso ... si se menciona él ... prometo que me las corto con una tijera ... que conste en actas.

Ruben: - Muchísimos ... y algunos son realmente muy famosos como Marilyn Monroe, Bruce Willis, Winston Churchill, Julia Roberts, Jorge Luis Borges, Aristóteles, Isaac Newton, Roosevelt, Charles Darwin, Virgilio ... e incluso se sospecha entre los teólogos que Moisés era tartamudo ... de ser así ... sería el primer tartamudo conocido de la historia ... Esta hipótesis se basa en el terror que sentía Moisés en el Éxodo ... cuando Dios le pidió que le hable a las multitudes ... es un tanto rebuscado ... pero interesante.

Caimán: - Olvidó mencionar al Chanchito Porky que también es muy famoso.

Ruben: - Es cierto Caimán ... muchas gracias ... Y olvidé también que actualmente el vicepresidente de los Estados Unidos también es tartamudo.

Caimán: - ¿Y el negro Obama?

Ruben: - No lo sé ... creo que no.

Locutor: - ¿Qué dice su familia o que piensa su familia de su tartamudez?

Ruben: - Para mis hermanos siempre fue lo más natural del mundo ... y es comprensible porque yo soy el mayor y ellos me conocieron así ... nunca me han preguntado nada ... ni los vi con caras raras por mis esporádicos bloqueos ... Mamá Silvia siempre se sintió un tanto responsable de mi tartamudez ... y la recuerdo llorando por eso ... ¡una cagada! Porque era una situación difícil de digerir para un niño ... Papá Norberto fue muy especial el pobre ... a veces me daba vuelta la cara ... o dejaba de mirarme y puteaba bajito cuando yo me trababa mucho ... y curiosamente con mi papá es con la persona que más me trabo al hablar ... Lo odié sin piedad por mucho tiempo a causa de eso ... porque me hacia sentir realmente un tarado ... un estúpido ... un discapacitado mental ... y no había derecho a tratarme así ... Con los años entendí que el pobre papá no quería aceptar lo que me pasaba ... y sufría por mí el pobre ... y si bien es cierto que actuaba mal cuando yo me bloqueaba y trataba nerviosamente de contarte alguna hazaña de fútbol o de la escuela ... Papá daba vuelta la cara de bruto nomás ... de no saber como tratarme ... por desconocimiento ... por vergüenza ... o quizás por sentirse incapaz de ayudarme ... Lo cierto es que no guardo ni un poquito así de odio hacia él ... lo amo profundamente y – aunque menos que antes – tengo mucha admiración por él ... y me encanta conversar con él y contarle cosas ... Ya no me trabo como antes pero a veces me trabo ... y él sigue demostrando que no sabe como tratarme ... porque a veces trata de completar la frase que no me sale ... y es eso justamente lo que no hay que hacer con un tartamudo ... jajajjajajaja ... Pero él lo hace de bueno nomás ... porque es relamente un gran tipo ... el quiere ayudarme ... pero sigue sin saber cómo ... y yo debería decirle que así no ... Pero no me gusta salirme demasiado ante él ... de mi lugar de hijo jajajajjaja.

Locutor: - ¿Su padre sigue sin aceptar su tartamudez?

Ruben: - No lo sé ... habría que preguntarle a él ... pero con la autoridad que me da mi propio título de padre le digo ... que los padres lo único que queremos es ver felices a nuestros hijos ... lo demás poco importa ... queremos que nuestros hijos estén bien ... y nos alcanza con eso ... Creo que él ve que yo pude estudiar ... ser padre ... me ve contento y quizás a esta altura le importe bastante poco ... cómo a mí ... Aquí nuevamente interviene el universo social de la tartamudez ... ¿Sabe? ... hace unos días me publicaron un relato en un blog que se llama Justicia social para la tartamudez ... Cuando lo leí advertí que yo no estoy para nada de acuerdo con el contenido que hay allí ... porque para pedirle a la sociedad que acepte ... hay que empezar por casa y aceptarse uno mismo ... y luego sí uno tiene el derecho de reclamar la aceptación de los otros ... Y lo más curioso es que cuando uno se acepta ... le importa bastante poco la aceptación de los demás ... Ocurre lo mismo con cualquier grupo social minoritario ... le ocurre por ejemplo a los homosexuales ... gritan a los cuatro vientos que la sociedad no se los acepta ... y cuidado ... quizás sea cierto esto ... pero ... ¿ellos se aceptan? ... creo que la cuestión empieza allí ... Aunque claro ... no es camino fácil el aceptarse ... es muy difícil ser distinto en un mundo cada vez más homogeneizado ... y que vende patrones de belleza ... de éxito ... y mujeres hermosas que solo son para los bellos y exitosos.

Caimán: - No sabía que usted era también homosexual.

Ruben: - ¿Cómo? ¿No se acuerda de anoche?

Caimán: - Hummm ... solo recuerdo que ese chiste ya lo hice io en un programa pasado ... Lo siento Ruben ... usted llegó tarde ... otra vez será.

Locutor: - ¿Qué hay del humor y la tartamudez?

Ruben: - Hay mucho ... aquí en Buenos Aires el conocido “tarta” es un personaje más de la fauna arrabalera ... en la esquina del barrio está el gallego ... el ruso ... el tano ... el petiso ... el narigón ... el tarta ... y este último también tiene tela para cortar y hacer humor ... Claro que es contradictorio porque es verdad que los tartamudos en algún momento de nuestras vidas sufrimos desgraciadamente mucho ... Y tener que aguantar las risotadas ajenas en esos casos fue o es muy chocante y enoja mucho ... Y más a quiénes no disfrutan del humor picante y zafado ... que dicho sea de paso ... no es mi caso ... ya que yo bromeo casi con cualquier cosa ... Pero tengo códigos ... si me bromean me la aguanto.

Caimán: - Jajajja ... pero que bo-bo ... que bobolu ... que bolu ... que bolu ... que boluble es este señor Ruben.

Ruben: - Va con v corta caimán ... Vo-lu-ble.

Caimán: - Ehhh aguántese las bromas ... no me venga con esa vaina de la ortografía.

Ruben: - Volviendo al humor yo escuché una anécdota genial por parte de un tartamudo que se llama José Luis ... es español y participa de un foro por internet ... Es así: - El tipo tenía que hacer de Rey en una obra de teatro de su pueblo ... Él desgraciadamente es muy tartamudo ... y ni bien empezó la obra ya le tocaba salir a escena ... Según nos cuenta ...él miró desde arriba del escenario … y vio a todo el pueblo sentado observando expectante ... Tuvo pánico ... enmudeció ... y tratando de relajarse y respirando despacio ... intentó comenzar con su libreto ... Y entonces ... una metralleta salió de su boca ... y ametralló cuanta palabra brotaba de sus labios ... Las piernas le temblaban ... sudaban sus manos ... y los labios se le trababan una y otra vez ... El público estalló en carcajadas ... él no hizo caso y siguió ametrallando palabras y sufriendo como un condenado ... Sus compañeros miraban desesperados y le hacían señas diciéndole que siga ... El público comenzó a aplaudir y a estallar en carcajadas ... coreaba el nombre del Rey ... aplaudía cada vez que el Rey salía a escena y ametrallaba parlamentos ... Y de verdad pensaba que se trataba del libreto ... ya que en cartelera se anunciaba una obra de teatro medio satírica ... Lo aplaudieron hasta la tartamudeada final ... y luego lo felicitaron en nombre del pueblo ... El Rey fue la nota de color de esa obra ... y el alcalde estaba tan contento con el éxito obtenido ... que pidió que la semana entrante la obra se ponga otra vez en escena ...

Locutor: - Pero este Rey sufría mientras lo otros gozaban.

Ruben: - Por supuesto ... y ahí está la contradicción ... lo paradójico ... Pero lo que se puede rescatar es el condimento humorístico que tiene la tartamudez ... y que a los tartamudos molesta mucho ... Yo pienso que si suceden anécdotas como esta … hay que comenzar a aceptar que por desconocimiento ... por no tomarlo como una discapacidad importante ... o por lo que fuera ... la tartamudez logra hacer reír a la gente ... ¿Sabe? ... cuando yo estudiaba en la universidad ... una vez le conté un chiste a unos compañeros ... y no pude terminar la palabra “chistosa” final porque la ametrallaba una y otra vez ... Yo me quería morir ... pero mis compañeros se rieron más que si les hubiese contado bien el chiste ... Y cuidado ... porque se trataba de gente que me quería mucho ... que me apreciaba de verdad ... Hoy creo que ellos no se reían de mí ... en todo caso se reían de la situación que fue sin duda graciosa ... aunque duela un poquito aceptarla ... Yo podría haberles reprochado mi sufrimiento ... pero allí perdía el humor y el bienestar de todo el grupo ... por no querer aceptarme yo mismo ... Fue duro ... pero fue revelador …

Locutor: - ¿Nos trajo alguna canción para coronar este encuentro?

Ruben: - Como buen porteño que soy ... le diré que en la vida hay muchos sufrimientos ... pero por suerte para cada uno de ellos hay un tango que lo exorciza jajajjajaja ...

Locutor: - ¿Un tango de la tartamudez?

Ruben: - Jajajjaja ... un tango que se llama “El tarta” ... y que para peor es buenísimo jajajjajaja.

Locutor: - ¿En serio?

Ruben: - Lo más serio posible jajajjaja ... Un tango que habla de un tartamudo ... que a pesar de su condición es honesto ... ya que el sentido común entre tantas imbecilidades suele decir que los tartamudos son malas personas ... así como los rengos también ... y los peruanos son carteristas ... y los chilenos ladrones ... y todas las imbecilidades que se le ocurran.

Caimán: - Y a los ciegos les gusta toquetear ... Io lo digo porque tuve una novia ciega ... y ay Dios mío ... si se habrá movido el río en aquellos años ...

Locutor: - Volvamos al tango por favor que me tiene intrigado.

Ruben: - Bueno ... el tango “El tarta” habla de un tartamudo que se enamora y nada lo detiene aunque se le trabe la lengua ... La suegra lo quiere lejos de su hija ... pero él amenaza con llevarse a su amada lejos en caso de ser necesario ... y explica que no importan sus labios ... sino su corazón que no se traba y es el que ha de brindar a su amada ... Le confieso señor ... que escuchando esa joya musical ... una vez más puedo decir con orgullo ¡qué gracias a Dios soy argentino!!! jajajajjajajaj

Caimán: - Pufff ... tartamudo vaya y pase ... pero argentino uhhhhhhhhh!!!!!

Locutor: - Puede dejarnos la letra también.

Ruben: - Con todo gusto ... se las paso ... presente nomás y la ponemos abajo.

Locutor: - Amigos de este blog ... con ustedes la orquesta inigualable de Juan D’arienzo y la voz inconfundible de Alberto Echagüe ... interpretando el tango que lleva por título “El Tarta” ... Y mostrándonos una vez más que se puede hacer poesía con cualquier tema ... porque amigos lectores ... sepan ustedes que no hay grandes y pequeños temas ... sino grandes y pequeños artistas ... He aquí a un grande del tango argentino ... Música Maestro



El Tarta

Yo no tango tungo tengo,
yo me ca ca cachen diez empieza el lio;
es la luenga lunga lengua
que se hamaca, que se araca atranca digo.
Yo jamón, jamás la pata
nunca mato, nunca meto qu'embromar;
y pa' calma, colmo peso
paso el día sin hablar.

Yo lluvia, llave llevo treinta abriles sobre mí.
Soy pobre y muy enredo, pero honrado de verdad;
soy toro, no, soy tero, soy soltero y no soy gil,
y pronto vento y piba he de casar.
Por norma parlo poco porque peco por hablar;
la viaje, vieja dice que su hijita no es pa' mí,
que nato, nata, nota mi defecto mucho más
y al ñudo es forcejear nació pa' mí.

Tengo mecha, mucha cancha
y aún sin pleto, plato, plata voy en fija
si al casorio se me oponen.
Yo me escupo, yo me escapo con la chiva
con la chica digo y vale,
que si el vento que si el vento es pa' mi mal
de mi pucho, pecho sale
el amor que he de brindar.

Música: José María Rizzuti
Letra: Emilio Fresedo

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